TRES HECHOS HISTÓRICOS
DE ASPECTO DIFERENTE
Y ESPÍRITU SEMEJANTE

REFERÉNDUM SOBRE LA PERMANENCIA DEL REINO UNIDO EN LA UNIÓN EUROPEA

Fecha del referéndum: 23 de junio de 2016

Resultado: 51.9% votó a favor de la salida y 48.1% votó por la permanencia.

Elementos económicos y psicosociales que sirvieron de catalizadores. La recesión económica mundial de 2008 y 2009, así como el nacionalismo exacerbado, pero no como una expresión progresista sino como un gesto de hartazgo de un sector importante de la población que se siente relegado y maltratado y que culpa a la Unión Europea de la crisis económica que vive.

Consecuencias sociales. Aunque es aún temprano para concluir la observación y el análisis, señalemos que hubo un notable incremento de las manifestaciones xenófobas y de los incidentes de racismo. Estas consecuencias son también elemento causal del resultado del referéndum: según algunas encuestas posteriores, el 75% de quienes votaron por abandonar la Unión Europea incluyó el tema migratorio en su decisión de votar a favor de la salida. Sin embargo, debe señalarse que un número significativo de británicos tiene muy claro que su aislamiento no será benéfico sino incluso perjudicial.

Consecuencias políticas. David Cameron, el entonces Primer Ministro (del Partido Conservador y Unionista) fue quien realizó el referéndum; pero hay que recordar que Cameron estuvo siempre a favor de mantenerse dentro de la UE y que la mayoría de votos en la ciudad de Londres apoyó la permanencia (lo mismo sucedió con la votación en Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar). El resultado del referéndum no era vinculante. El Parlamento y la Cámara de los Comunes pudieron haberlo rechazado, cosa que no hicieron, por respeto a la naturaleza democrática del referéndum. David Cameron dimitió, al considerar que la decisión mayoritaria le restaba fuerza a su liderazgo.

Consigna del Brexit: Let’s take back control (Recuperemos el control).

ASUNCIÓN DE DONALD TRUMP A LA PRESIDENCIA DE ESTADOS UNIDOS

Fecha del referéndum: 8 de noviembre de 2016

Resultado del voto popular: 47.9% votó a favor de la candidata demócrata (Hillary Clinton) y 46.4% votó por el candidato republicando (Donald Trump), pero quien obtuvo la presidencia es Trump, dado que el sistema comicial estadounidense tiene una peculiaridad: cada estado tiene un puntaje demográfico, por lo que los votos de los estados con más habitantes valen más que los votos de los estados con menos habitantes. Aceptada hasta ahora esta situación por los estadounidenses, el triunfador de las elecciones fue Donald Trump (el mismo caso sucedió en 2000, cuando Al Gore obtuvo más votos generales que el triunfador George W. Bush).

Elementos económicos y psicosociales que sirvieron de catalizadores. La recesión económica mundial de 2008 y 2009, así como el nacionalismo exacerbado, pero no como una expresión progresista sino como un gesto de hartazgo de un sector importante de la población que se siente relegado y maltratado y que culpa a todos los políticos y a los demás países de la crisis económica que vive.

Consecuencias sociales. Incremento de las manifestaciones xenófobas y de los incidentes de racismo. Sin embargo, debe señalarse que un número significativo de estadounidenses tiene muy claro que el pensamiento, los dichos y los hechos del presidente Donald Trump contradicen los valores civilizatorios sobre los que se fundó su país.

Consecuencias políticas. Por la importancia mundial de la política exterior de Estados Unidos, las consecuencias de la asunción de Trump se perciben en la economía global y en todas las sociedades del orbe.

Consigna de la campaña republicana: Let’s make America great again (Devolvamos a Estados Unidos su grandeza).

REFERÉNDUM DE INDEPENDENCIA DE CATALUNYA

Fecha del referéndum: 1 de octubre de 2017

Resultado: 90.18% votó a favor de la separación y 7.83% en contra de la independencia.

Elementos económicos y psicosociales que sirvieron de catalizadores. La recesión económica mundial de 2008 y 2009, así como la creciente demanda (no sólo de los catalanes) de reformar el sistema político español. Percibimos en todo esto, empero, no una expresión progresista (podría serlo, si estuviéramos ante un colonialismo desenmascarado, pero no es así) sino como un gesto de hartazgo de un sector importante de la población que se siente relegado y maltratado y que culpa a España de la crisis económica que vive.

Consigna del independentismo catalán. Aunque en estricto sentido Junt pel Sí (Juntos por el Sí) es el nombre de una coalición electoral (2015), la frase podría ser considerada como la consigna que convocó a los catalanes para atender el referéndum de 2017. No obstante, el Espanya ens roba (España nos roba) fue muy convincente, a pesar de que muchos la consideran una percepción sin fundamento e incluso injusta. De cualquier manera, opinamos que Espanya ens roba es una afirmación de tintes conservadores, es decir, de quienes no creen en el beneficio común sino sólo en el beneficio individual. Para el analista Hernán Gómez Bruera, el nacionalismo de Cataluña “ha estado siempre ligado a la pretensión de sus élites de obtener mayores privilegios sin solidarizarse con el país al cual en última instancia debe buena parte de su prosperidad”.

Consecuencias sociales. Un porcentaje importante de la opinión pública seria y objetiva considera que aún es muy temprano para ubicarlas, definirlas y explicarlas. Es muy pronto para concluir la observación y el análisis.

Consecuencias políticas. El resultado del referéndum no era vinculante, desde el momento en que se trató de un ejercicio democrático pero unilateral, como unilateral fue la proclamación de independencia. Ante esos hechos, el gobierno español rechazó el resultado y, por supuesto, la proclamación de independencia. Arguyendo dicha unilateralidad y con base en el artículo 155 de la Constitución Española*, fue disuelto el parlamento catalán y destituido el Presidente de la Generalidad de Cataluña. Dicho lo anterior y con el deseo de entender el ánimo de las mayorías, es muy importante no despreciar el resultado contable del referéndum.

* Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.