Renovamos nuestra piel,
conservamos nuestro espíritu

¡Mantenemos nuestro lugar, mejoramos nuestra ubicación! Y si para decir edificio bastan las paredes, lo cierto es que para decir casa necesitamos el corazón de toda la comunidad EBC. Por eso, llevados de la mano por el espíritu de la renovación y la reinvención, inauguramos oficialmente el nuevo edificio de Liverpool 54 en Campus Ciudad de México, y lo hicimos con una de nuestras más caras convicciones: saber respirar el tiempo, percibir sus vientos y adelantarse a los cambios, es sin duda el mejor de los negocios y la mejor manera de estar aquí, con toda nuestra historia y con todo nuestro ser.

A continuación, compartimos con nuestros lectores los cuatro discursos de la ceremonia inaugural, ocurrida el pasado 19 de abril.

Mtro. Luis Gerardo García Vázquez
Director de Campus Ciudad de México

Todos los cambios, aún los más anhelados, llevan consigo cierta melancolía. Estoy seguro de que todos esperábamos este cambio con ansias, incluso con desesperación. Y llegamos, por fin, con entusiasmo, emocionados, disfrutando de esta maravillosa obra arquitectónica, de su tecnología, de todos sus espacios.

Aprovecho el momento para expresar nuestro más profundo agradecimiento a todos los que participaron en este trance, a todas las áreas de Rectoría, a la valiosa gente de la Constructora y al equipo de Campus Ciudad de México (particularmente y de manera muy especial, a nuestro equipo de Planta Física), por su extraordinario apoyo y su inigualable grado de compromiso durante todo el proceso de construcción y cambio. Muchachos, muchísimas gracias.

Ésta es una inauguración muy particular, es una inauguración diferente, una inauguración sui generis. En esta ceremonia no se celebra propiamente un inicio sino un nuevo punto de partida: celebramos la gran oportunidad de volver a empezar. Cada éxito, cada logro, si bien es una meta, también representa un nuevo punto de partida. ¡Hoy podemos reinventarnos!

Tenemos sólidos principios, que han sido los pilares de nuestro éxito. Estos principios han sido la fuerza silenciosa, detrás de nuestro desarrollo, durante casi noventa años, el significado de nuestro quehacer cotidiano; y es por tales principios que alumnos, profesores y colaboradores podemos unirnos en esta celebración, en este magnífico espacio.

Así, pues, todos, alumnos, profesores y colaboradores, llevemos nuestra experiencia, carguemos con los conocimientos adquiridos, tomemos nuestra gran historia y aprovechemos la gran oportunidad… ¡Hoy podemos volver a empezar!

Muchas gracias.

Nikole Bremer Schärer
Estudiante de la Licenciatura en Finanzas y Banca

Todo en esta vida tiene un ciclo, algunos de ellos son muy duraderos y algunos otros no tanto, algunos se cierran y otros se abren. En este día, tenemos ambos casos presentes: se cierra un ciclo para comenzar uno nuevo. Dejamos atrás aquel Campus Reforma que nos acogió durante tantos años y que convertimos en nuestra segunda casa. Ahora abrimos un nuevo ciclo: inauguramos el nuevo edificio de licenciaturas en Campus Ciudad de México. ¡Hoy hacemos historia!

En esta nueva etapa asumiremos el desafío de seguir siendo una comunidad dinámica que, en lugar de someterse dócilmente a las exigencias de la modernidad, es capaz de proponer nuevas ideas y de impulsar cambios para liderar el futuro, una comunidad que inspira a través del conocimiento adquirido, una comunidad que es un libro abierto, una comunidad que sabe crear fuertes lazos con la sociedad a la que pertenece.

Profesores, quiero agradecer su esfuerzo y su dedicación: gracias por hacer de cada uno de sus alumnos una persona competente y preparada, por motivarnos a crecer y a alcanzar el éxito. Compañeros, gracias por la calidez que brindan a la Institución y por ser el motor de la misma. Miembros de la comunidad administrativa, gracias por dar lo mejor de ustedes en todo momento, para beneficio nuestro. Autoridades directivas, gracias por poner en marcha todo esto y hacer que cada engrane funcione perfectamente.

La vida está llena de últimas veces –afirma el maestro Mario García. ¡Y cuánta razón tiene! Todo en esta vida tiene una última vez, como aquella última vez que subimos a la terraza o aquella última vez que nos quedamos de ver en la playa. Espero, por eso, que todos ustedes, al igual que yo, disfruten de esta nueva etapa y la aprovechen al máximo.

CPC Vicente Romero Said
Profesor Decano de la Escuela Bancaria y Comercial

Somos EBC. ¡Bienvenidos a casa!

Hoy es un día muy feliz para toda nuestra comunidad, porque estamos inaugurando este nuevo edificio, sucedáneo de nuestro antiguo Campus Reforma y parte del conjunto Campus Ciudad de México.

Campus Reforma, donde yo estudié mi licenciatura, me trae muchos recuerdos, muchas alegrías y también preocupaciones. Sin embargo, cambiamos de piel, pero no de espíritu. Ser EBC es un compromiso. Lo digo ahora y lo digo en mis clases cotidianamente. Para mí es un verdadero honor estar hoy aquí, representando a todos los profesores de esta querida escuela.

Como sabemos todos, esta querida institución tiene una misión, que es la de formar profesionales en el área de los negocios, pero en un contexto humano que se distinga por su saber, por su hacer y por su ser.

A toda esta comunidad deseo expresarle mi más sincera felicitación, porque esto que se ha construido durante casi noventa años tenemos que seguirlo haciendo, por la simple y sencilla razón de que somos la mejor escuela de negocios de este país y de otros muchos.

En este orden de ideas, los invito a que sigamos siendo estudiantes para siempre, impulsores de progreso, honestos y socialmente responsables.

Muchas gracias y muchas felicidades a toda la Comunidad.

Dr. Carlos Prieto Sierra
Rector de la Escuela Bancaria y Comercial

Estamos inaugurando una nueva casa dentro de nuestro Campus Ciudad de México, casa que es fruto del esfuerzo de quienes a lo largo de los últimos años han trabajado arduamente para levantarla: desarrolladores, arquitectos, contratistas e interioristas. A todos ellos quisiera extenderles no únicamente nuestro más sincero agradecimiento, sino que además quisiera aprovechar el momento para que todos los aquí presentes les brindáramos un muy fuerte aplauso por el espléndido trabajo que realizaron en la edificación de este espacio.

¡Muchas gracias! La verdad es que nos sentimos privilegiados de poder disfrutar de estas instalaciones, que clasificaría yo como instalaciones educativas de clase mundial; aunque dejo que hagan ustedes su propio juicio.

También quiero agradecer a todos nuestros alumnos, a todos nuestros profesores y a todo nuestro personal administrativo, específicamente el correspondiente a Campus Ciudad de México, por su comprensión y su paciencia a lo largo de todo este proceso de cambio. Han sido ustedes un gran estímulo para superarnos y buscar mejores formas de atender nuestro compromiso con la calidad académica.

Todo cambio trae consigo una oportunidad para renovarse y buscar hacer las cosas de mejor forma. Por ello es que no hubo reparos en invertir los recursos tecnológicos y arquitectónicos necesarios para contar con esta nueva infraestructura.

Finalmente nos hemos mudado. Y lo digo enfáticamente porque lograr lo que hoy estamos festejando es resultado de más de veinte años de planeación y ejecución de muchos pasos que tenían que darse, con el propósito de hacer esta transición de lo que llamábamos Campus Reforma a lo que hoy es Campus Ciudad de México, conjunto de edificios ubicados en la zona cultural de la colonia Juárez. Se trata de una historia de esfuerzos, convicciones, definiciones, logros y edificaciones. Se trata de un sueño hecho realidad, de un proyecto que comenzó con la construcción del edificio ubicado en Dinamarca 32 (que otorgó a nuestros programas de posgrado un espacio particular) y cuyo episodio estamos viviendo hoy, con la inauguración de un nuevo edificio en Liverpool 54, sitio que ya está funcionando como sede de nuestros programas de licenciatura en la Ciudad de México.

La Escuela Bancaria y Comercial nace a fines de la década de los veinte del siglo XX. Nuestro primer domicilio estuvo donde hoy sigue estando el Banco de México, en la calle der 5 de Mayo. En los años treinta, la EBC se mudó a la calle de Palma, primero al edificio con el número 27 y luego al edificio con el número 44 (conocido como Edificio Thermidor), para finalmente iniciar operaciones el martes 6 de enero de 1942, en el edificio levantado en el número 202 de Paseo de la Reforma (marcamos esa fecha como la primera de Campus Reforma, porque desde día hubo clases en el nuevo edificio diseñado por el arquitecto Mario Schjetnan Dantán; sin embargo, las actividades de la Escuela funcionaron de manera centralizada en el nuevo edificio a partir del lunes 8 de enero de 1945).

¡Desde 1942 y hasta 2017! Es cierto, toda una vida, setenta y cinco años viviendo en una casa, una casa que fue centro de reunión y aprendizaje para ciento veinte mil alumnos, quienes vivieron en persona Campus Reforma, su segundo hogar (no cabe duda de que sus muros fueron testigos de innumerables historias).

Por supuesto, existen sentimientos encontrados: junto a la alegría y la expectación que produce el cambio y la novedad, crece la nostalgia sembrada en nuestro corazón por los grandes momentos del pasado (admito que el haber dejado nuestra ubicación en el Paseo de Reforma fue una decisión difícil). Sin embargo, me gustaría celebrar el éxito de un proyecto que comenzó en 1994, cuando se adquirió la primera parte del predio donde hoy se asienta este nuevo edificio. Ese comienzo dio pie a una serie de adquisiciones, fusiones y desarrollos que finalmente han cristalizado en el flamante Liverpool 54, aprovechado diariamente por aproximadamente tres mil personas.

¡Ésta es nuestra nueva casa! Y a reserva de acabar de conocerla, considero que todos nos sentimos contentos, orgullosos, satisfechos y muy privilegiados de ser parte de esta fascinante etapa de la EBC.

Campus Ciudad de México seguirá siendo el campus insignia del sistema EBC. Y aprovecho para informar que, en la antesala de nuestro 90 aniversario, este sistema está compuesto por una comunidad cercana a las diecisiete mil personas: son quince mil nuestros alumnos activos, son cerca de mil doscientos nuestros profesores y somos cerca de ochocientas personas las que laboramos en la parte administrativa. Además, la EBC ya tiene cerca de 160 mil ex alumnos y hoy nos encontramos en diez ciudades importantes de la República (me permito anticipar que en agosto de este año contaremos con un nuevo campus, ubicado en la ciudad de Aguascalientes).

Esta historia es la que nos han colocado en una posición destacada en el campo de la educación superior de México: somos, lo hemos dicho de muchas maneras, la mejor escuela de negocios de este país, así que debemos sustentar esta afirmación con lo que nuestra comunidad sabe, con lo que nuestra comunidad hace y con lo que nuestra comunidad es. En estos tres elementos se basan nuestros Principios Institucionales. Es cierto, decimos y valoramos ser estudiantes para siempre; lo mismo hacemos cuando nos referimos a nuestra comunidad como impulsora de progreso; y no podemos dejar atrás nuestro compromiso de ser una comunidad honesta y socialmente responsable. Como ustedes saben, estos tres principios son nuestro ADN.

Sí, somos la institución de educación superior de régimen privado más antigua de México; pero además somos una institución viva y en constante movimiento.

¡Muchas felicidades!