¿Qué es un
líder voluntario?

Vivimos en una sociedad que tiene grandes retos en materia de equidad y de igualdad de oportunidades para acceder a educación, a servicios de salud y, en general, a una vida digna. Sin embargo y ante estos problemas, surgen asociaciones civiles que asumen esos retos y buscan crear alternativas que disminuyan la desigualdad y la pobreza en México.

Para llevar a cabo su labor cotidiana de apoyo solidario, estas organizaciones de la sociedad civil requieren de personas que se sumen a su causa, que la hagan propia y que apoyen para lograr el objetivo, contribuyendo con su tiempo, su esfuerzo y su dedicación a beneficiar a otras personas que están en una situación de vulnerabilidad. ¡Ellos son nuestros valiosos voluntarios!

Fundación EBC y sus propios beneficiarios realizan acciones para favorecer a futuros becarios con actividades de recaudación de fondos, tal como lo hicieron sus antecesores. Los llamamos “líderes voluntarios”.

Un líder voluntario es aquel que reconoce que requiere apoyo para continuar con sus estudios universitarios y no abandonarlos.

Al involucrar al beneficiario en estas actividades, se busca que los voluntarios desarrollen habilidades y cualidades que se requieren en el trabajo en equipo, tal como lo harán en su vida profesional.

Además, la experiencia del voluntariado trasciende los límites académicos y profesionales y crea vínculos de colaboración, empatía y amistad. Al reunirse para planificar las acciones de apoyo a Fundación EBC, los beneficiarios aprenden a ser tolerantes a la frustración y a adaptarse a las circunstancias sin renunciar a sus objetivos, actitudes que generan naturalmente espacios de creatividad e innovación y la elaboración de proyectos viables de financiamiento y recaudación de fondos.

Cada proyecto se enfrenta a obstáculos, a circunstancias no previstas, lo que tensa las relaciones y desanima a los participantes. Pero el diálogo constante resuelve las diferencias… y los equipos vuelven a caminar armónicamente. Superan las crisis para terminar la labor, porque están comprometidos con el proyecto y saben que harán algo que dejará un impacto positivo en otras personas.

Al concluir el proyecto, los beneficiarios entregan resultados y reciben su retroalimentación, el análisis FODA de su proceso. Los líderes voluntarios se sienten entonces parte real de Fundación, les alegra ser becarios y ser beneficiarios. El valor agregado es todo el aprendizaje que les dio esta pequeña labor y que a largo plazo estarán inmersos en acciones que beneficien a otros por el gusto que les dio esta primera experiencia.