El Tren Maya:
germen de desarrollo

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Alejandra Mendoza Espinosa*

Anunciado como proyecto prioritario de infraestructura por el gobierno federal, el Tren Maya ha sido objeto de análisis desde distintas perspectivas. Su principal impulsor lo considera un “modelo de desarrollo sostenible” ** cuyo objetivo es detonar la economía local a través del turismo y la mejora de las condiciones de vida de los pobladores.

Este tren conectará las principales ciudades y zonas turísticas de la península de Yucatán, tales como Mérida, Izamal, Chichén Itzá, Valladolid, Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar, Calakmul, Escárcega, Tenosique, Palenque y Ciudad Campeche. En total, recorrerá cinco estados de la República: Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco. El recorrido total será de 1,525 km, divididos en tres tramos:


  • Tramo Selva (426 km)
  • Tramo Caribe (446 km)
  • Tramo Golfo (653 km)

La inversión que se requiere para este proyecto ronda los 120 y 150 mil millones de pesos, los cuales se obtendrán mediante un esquema de inversión mixta (Estado y sector privado).

“Por una lado -opina el L.C.C. Luis Demetrio Tepox Pérez, profesor de licenciatura en Campus Ciudad de México- la construcción del tren generará inversión en los estados que recorra, hecho que a su vez aumentará las oportunidades de empleo de las comunidades locales, debido al incremento del turismo. Asimismo, el gobierno tendrá que fortalecer la seguridad de esos lugares, para atraer a los visitantes. Todo ello se traducirá en la disminución de la marginación y del rezago de los habitantes.

Sin embargo, debe tomarse en cuenta que las zonas colindantes con las quince estaciones del tren incrementarán su mancha urbana, consecuencia que no está regulada y a la fecha no se han presentado estudios del impacto ambiental irreversible que esto provocaría. Aunado a lo anterior, la región por la que pasará el tren es de alta densidad de lluvia, situación que provocará un alza en los costos de mantenimiento de este trasporte, pues es de alta precisión. La gran interrogante hasta ahora es de dónde provendrán estos fondos”.

Sin duda, el sector turístico genera grandes ganancias en el país. Tan sólo en 2018, la derrama económica por las visitas de turistas internacionales fue de 13 mil 527 millones de dólares, y se espera que con la construcción del Tren Maya los números aumenten. A ello se suma un elemento más: la inversión extranjera que tendrá cabida en el plan de construcción. Países como China y Alemania se han mostrado interesados en la obtención de licitaciones. Con todo, es necesario que se presenten estudios del impacto que tendrá este proyecto en los ecosistemas donde será construido, pues, aunque se utilicen principalmente derechos de vía existentes, deben ser analizadas todas las consecuencias posibles, así como tomada en cuenta la protección de las zonas arqueológicas aledañas, pues su conservación es fundamental para la riqueza cultural e histórica del país.

Sin embargo, no podemos adelantarnos, porque aún no han sido concluidas ni publicadas todas las planeaciones y todos los estudios que, en conjunto, nos permitan conocer el proceso de construcción de principio a fin, así como lo que vendrá después. Lo que se sabe es que durante 2019 se trabajará en los aspectos que no se han terminado de planificar, lo cual incluye una consulta (en cinco lenguas indígenas) a los pueblos originarios cuyo entorno quedará de una u otra manera vinculado a este proyecto.

*Coordinadora de Comunicación y Medios Internos
**https://www.tren-maya.mx/