Dinámica económica argentina
Decisiones de política económica
para los negocios

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Sergio Patiño*

América Latina necesita emprender negocios innovadores con resultados tangibles, con desarrollo industrial y, por supuesto, con crecimiento económico. Los gobiernos deben aplicar medidas de política económica capaces de impulsar la producción, la creación de empresas y la generación de empleos. Revisemos en esta ocasión el caso de Argentina. ¿Cuál es el grado de apertura económica de este país y qué resultados macroeconómicos ha tenido que enfrentar para reactivar sus empresas?

El Índice de Apertura de Economía de Argentina pasó de 14.1 (1990) a 29.3 (2014), en contraste con otros países de América Latina que ampliaron significativamente sus relaciones comerciales y de flujos de capital con el resto del mundo: Antigua Barbuda, Dominicana, Panamá, Saint Kitts y Nevis, San Vicente, Las Granadinas y Santa Lucía. Sus valores, respectivamente: 149.1, 106.8, 139.1, 105.8, 122 y 130.9, de acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Sin embargo, el desafío para el gobierno de Argentina ha sido mantener una postura independiente en sentido político y económico, provocando un crecimiento del Producto Interno Bruto y poniendo a prueba la capacidad de las autoridades monetaria y fiscal. Por ejemplo, para impulsar la economía en 2014, las medidas adoptadas se centraron en aumentar el gasto de gobierno en 6.41%. En dicho año se estableció un “compendio de los objetivos de política incluidos en el presupuesto, así como las magnitudes que expresan los principales rubros de ingresos, gastos y resultados”, cuyo fin fue dirigir la inversión pública, identificando necesidades sectoriales. De acuerdo al informe de la presidencia de la nación, de 2014, se indicó la “preeminencia hacia los proyectos para ampliación del stock de capital”, para “los nuevos emprendimientos” y también para proyectos de ampliación de capital con la finalidad de “potenciar el crecimiento económico o hacia la mejora de la capacidad exportadora”.

¿Qué medidas de política monetaria adoptó el banco central de Argentina para reactivar la economía y los negocios? Se utilizó la tasa de interés objetivo para estabilizar el nivel de precios con crecimiento económico. La decisión presentó ajustes (25.80%, 27.30%, 26.70%, 26.90% en cada trimestre) que, en promedio anual para el 2014, fue de 27%.

La política fiscal del gobierno de Argentina implicó variaciones porcentuales al gasto público de 7.13%, 0.52% y 11.59%, con lo cual el PIB se desplegó en 8.68%, -2.47% y 3.95% durante los últimos tres trimestres de ese año. Con política monetaria, el PIB creció por el aumento de la variable “tasa de interés objetivo”, que significó una recuperación con crecimiento de la economía argentina.

En cuanto a los proyectos de investigación e innovación generados en Argentina, este país cuenta con un Sistema Nacional de Investigación y Desarrollo, formado por el gobierno central, los ministerios, las agencias de financiamiento, el conjunto de universidades públicas, las empresas privadas y las administradas por el Estado, así como otras organizaciones de cooperación internacional.

Este sistema de innovación ha hecho posible el emprendimiento, con crecimiento de las empresas y mediante vínculos de cooperación para formar cadenas productivas. Y aunque los medios de investigación y desarrollo han presentado dificultades institucionales y de recursos, han sido puestos en marcha enlaces asociativos entre universidades y empresas para impulsar la dinámica empresarial con proyectos de innovación industrial. Asimismo, se ha diseñado programas encaminados a lograr el desarrollo científico y tecnológico que resulte en logros potenciales en el sector empresarial y en beneficios reales para la sociedad.

Con base en el Instituto de Emprendimientos Científicos y Tecnológicos, la distribución de los aportes de capital para financiar proyectos de investigación y desarrollo, se traduce en 51% por inversores calificados (8% derivó de instituciones financieras, 6% del sector público internacional, 6% de empresas no financieras, 11% de particulares y 20% de organismos internacionales). Por lo tanto, se identifica la necesidad de fortalecer la política de ciencia, innovación y desarrollo, debido a que la mayor parte de la participación proviene de organismos externos. El esfuerzo es apreciable, y debe proyectarse para alentar una mayor participación de los componentes de su Sistema Nacional de Investigación y Desarrollo, que en conjunto con las autoridades monetaria y fiscal promuevan la creación de proyectos productivos de tipo empresarial con fomento de empleo y crecimiento económico.

*Profesor del Colegio de Economía de EBC en línea.