LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Y LOS CONCEPTOS DE UNIVERSIDAD,
INSTITUTO Y ESCUELA

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Jesús Escalera Jiménez*

Las universidades

El modelo actual de universidad tiene sus antecedentes en la universidad medieval, surgida en Bolonia, Italia, aproximadamente en 1088, y seguida por las universidades de París (1150), Oxford (1167), Modena (1175); Cambridge (1209) y Salamanca (1218), esta última la más relacionada con nuestro modelo actual de universidad.

En su origen, las universidades surgieron como corporaciones o gremios de artesanos o comerciantes que buscaban proteger sus intereses respecto de los saberes que poseían. Sin embargo, el concepto de universidad evolucionó con el tiempo.

En ese proceso, el modelo de la Universidad de París fue el más influyente en la conformación de las características del modelo actual de las universidades:

La Universidad de París estuvo gobernada por el gremio de profesores (a diferencia de la de Bolonia, que estaba bajo la dirección de los estudiantes). Este modelo de universidad recibió el nombre de universidad magisterial, en donde los estudiantes tenían la condición de aprendices. En ella se enseñaban artes liberales y estudios de leyes, teología y medicina.

A partir del siglo XVI, las universidades empezaron a diversificarse y a tomar conciencia de sus funciones de enseñanza y del otorgamiento de grados en la sociedad.

La Universidad de París adoptó tres variantes: el modelo colegiado o tutorial, en el cual se impartían conocimientos de tipo general; el modelo profesional, en el cual la enseñanza estaba centralizada en una disciplina cultivada por un grupo de profesores; y el modelo intermedio, el cual estaba conformado por colegios de tamaño pequeño, conocidos como College University, en los que se ponía especial énfasis en la ciencia.

La Universidad de Salamanca, en España, además de haber sido influenciada por el modelo de la Universidad de Paris, creó la figura de los Colegios Mayores, cuyo objetivo era brindar apoyo con residencia y sustento a estudiantes pobres que destacaban por su talento y virtud, de tal manera que su pobreza no fuera un obstáculo para que obtuvieran un grado universitario. Este concepto fue el modelo de las actuales becas de manutención que otorgan algunas universidades en este tiempo.

Un cambio fundamental que se dio en las universidades europeas, fue el que se presentó en la Universidad de Berlín, en 1810, dado que en esta institución se impulsó de manera notable el estudio de las ciencias y en ella se sentaron las bases de las universidades dedicadas a la investigación. Se creó entonces el concepto de departamentos y se estableció un vínculo importante entre la Universidad de Berlín y la creciente industrialización que se comenzaba a dar en Alemania.

Otro aspecto importante y destacable es la influencia que ejercieron tanto la Universidad de Oxford como la Universidad de Cambridge sobre las universidades norteamericanas.

Desde 1750, Benjamín Franklin, entonces Director del Colegio de Filadelfia (antecesor de la Universidad de Pennsylvania), promovía una cultura útil para los jóvenes, formándolos en el conocimiento de la agricultura y el comercio. Sin embargo, fue la Universidad Johns Hopkins la primera en convertirse en una universidad dedicada a la investigación (1876), con una destacada escuela de posgrado y un grupo de profesores de muy alto nivel académico.

A principios del siglo XX, en la mayoría de las universidades del mundo, entre ellas las universidades de América Latina, y obviamente la entonces denominada Universidad Nacional de México, se reprodujo el modelo de la Universidad de Berlín y se incorporó el estudio de las ciencias, así como la investigación y la difusión de la cultura.

Los institutos

En relación con los institutos de enseñanza superior, conviene señalar lo siguiente: los primeros institutos de enseñanza superior surgieron durante el porfiriato (de 1876 a 1911), y se caracterizaron por ser pioneros en la promoción del desarrollo científico y cultural del país.

Muchos de ellos fueron fundados en cada uno de los estados de la República como una alternativa a la escasa o nula educación de tipo superior que existía en el país. Fueron conocidos en general como Institutos Científicos y Literarios y este tipo de instituciones fueron en muchos casos los antecedentes de las universidades autónomas de los estados.

Otra acepción que tiene la palabra instituto se refiere a una de las entidades académicas en las que se organiza una universidad pública o privada, y en las cuales se lleva a cabo investigación básica o aplicada en una universidad. Por ejemplo, existen en la UNAM los siguientes institutos: Instituto de Investigaciones Antropológicas, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Instituto de Biología Molecular, Instituto de Astronomía, Instituto de Ciencias Sociales, Instituto de Matemáticas, Instituto de Ingeniería Geofísica, Instituto de Investigaciones Económicas, etcétera.

Las escuelas

Respecto del surgimiento en México de las escuelas de nivel superior, conviene destacar que entre la primera y la tercera década del siglo XX surgieron las llamadas Escuelas Libres Universitarias, cuyo campo de estudio se centraba en un área específica del conocimiento. A diferencia de las universidades, las Escuelas Libres Universitarias dejaban de lado la investigación (y la vinculación de ésta con las necesidades sociales de su entorno), para circunscribirse exclusivamente a la función de enseñanza en un campo de estudio muy específico.

Las Escuelas Libres Universitarias surgieron como instituciones que apoyaban las acciones del Estado para ampliar la cobertura del nivel educativo superior, ante la demanda cada vez más creciente de ciertos grupos sociales que exigían especial atención en la formación de sus hijos. Asimismo, puede afirmarse que estas instituciones surgieron como contrapeso de la Universidad Nacional de México, que en esa época tenía problemas con el Estado.

En ese contexto, nace el 10 de marzo de 1929 la Escuela Bancaria del Banco de México (antecedente de la Escuela Bancaria y Comercial), por iniciativa del entonces Presidente del Consejo del Banco de México, Manuel Gómez Morin, durante la presidencia de Plutarco Elías Calles, con el propósito de sumarse a la tarea de apoyar la restauración del sistema financiero y bancario mexicano a través de la creación de instituciones de educación superior que contribuyeran a impulsar el desarrollo del país, formando recursos humanos en el ámbito económico, financiero y de negocios.



NOTA DE LA REDACCIÓN

La clara y luminosa exposición del maestro Jesús Escalera Jiménez en torno a las tres principales figuras sobre las que se imparte educación superior, nos permite subrayar aquí la razón por la que la EBC mantiene en su nombre el concepto de escuela. Tal y como sucede en cualquier universidad, la Escuela Bancaria y Comercial imparte estudios superiores (licenciaturas y posgrados); pero lo hace con una diferencia: se especializa en una sola área de conocimiento (los negocios). Una universidad, en cambio y como su nombre lo indica, cubre o pretende cubrir todo el universo del conocimiento; por tanto, cuenta con varias y diversas escuelas o facultades: la escuela de negocios, la escuela de medicina, la escuela de ingeniería, etcétera, cuya reunión institucional se resume en el concepto “universidad” (Dr. Carlos Prieto Sierra. La EBC y los rankings. Ventana 59, octubre de 2012, página 13).

Por tanto, nuestra especialidad (los negocios) no disminuye el nivel de nuestros estudios, al contrario: se inscribe dentro del amplio concepto de educación superior, nombre que hace referencia no a la extensión o el número de los colegios sino a la altura académica de los saberes ofrecidos.


*Director de Control Escolar de la Escuela Bancaria y Comercial
Referencias:
1. Castrejón Diez, Jaime.
El concepto de Universidad Ed. Océano. México, 1982.
2. González Cuevas, Oscar M.
El concepto de Universidad. Revista de la Educación Superior No. 102. ANUIES. México, 1997.