La generación

Generacion Fundadora

de Campus Mérida
inicia su sueño

Nacimos para descubrirnos en el impulso colectivo de progreso

Un nuevo espacio para la excelencia educativa, un nuevo lugar para la gente de negocios, un nuevo punto de partida para quienes, como emprendedores, están decididos a generar, desde la honestidad, la responsabilidad social y el estudio permanente, dimensiones de progreso individual y colectivo. Eso es –y muchas cosas más- EBC Campus Mérida, a cuya generación fundadora dedicamos este número y a cuyos cuerpos directivo, administrativo y docente auguramos el mayor de los éxitos, porque sabemos de su profesionalismo y de su compromiso institucional.

La EBC se compromete en Yucatán, como lo ha hecho en otras entidades, a formar profesionales emprendedores que se distingan en el ámbito de las organizaciones por su saber, por su hacer y por su ser. Ésa es su misión y en ella está su promesa. Con ese espíritu, ofrece a los emeritenses sus siete licenciaturas, cada una de ellas con la solidez y el prestigio obtenidos a lo largo de 87 años de una historia que se resume en dos palabras: excelencia académica.

En Campus Mérida se siembra ahora un símbolo más de nuestra historia, un espacio de encuentro con toda la comunidad y un motivo de orgullo académico. Porque saber respirar el tiempo, percibir sus vientos y adelantarse a los cambios, es sin duda el mejor de los negocios y la mejor manera de estar aquí y ahora, con todo el corazón y con toda nuestra voluntad.

Nacimos para descubrirnos en sociedades maduras y vigorosas

En la parte septentrional de la Península de Yucatán se localiza la ciudad de Mérida, fundada por Francisco de Montejo en 1542 sobre los vestigios de T’Hó, ciudad maya de imponente arquitectura que tuvo, durante su florecimiento, la monumentalidad de Chichen Itzá.

T´Hó, nos cuenta el arqueólogo Josep Ligorred, estaba situada en un altillo natural del terreno de unas 350 hectáreas, con depresiones cársticas y varias fuentes naturales de agua. Ese altillo lo ocupa hoy el Centro Histórico de Mérida. A partir del siglo XVI, las piedras de los edificios de la antigua ciudad maya sirvieron como cantera para la construcción de la ciudad colonial.

Los españoles encontraron T’Hó abandonada, pero tuvieron tiempo de admirar lo que de ella quedaba. En el capítulo XLII de su Relación de las Cosas de Yucatán (c. 1566), fray Diego de Landa escribe:

Si Yucatán hubiere de cobrar nombre y reputación con muchedumbre, grandeza y hermosura de edificios como lo han alcanzado otras partes de las Indias, con oro, plata y riqueza, ella hubiera extendídose tanto como el Perú y la Nueva España, porque es así en esto de edificios y muchedumbre de ellos, la más señalada cosa cuantas hasta hoy en las Indias se han descubierto, porque son tantos y tantas las partes donde los hay y tan bien edificados de cantería, a su modo, que espanta…

Luego, en el mismo capítulo, especifica: Los segundos edificios que en esta tierra son más principales y antiguos –tanto que no hay memoria de sus fundadores-, son los de T´Hó; están a trece leguas de los de Izamal y a ocho del mar como los otros; y hay señales hoy en día de haber habido una muy hermosa calzada de los unos a los otros. Los españoles poblaron aquí una ciudad y la llamáron Mérida por la extrañeza y grandeza de los edificios…

La palabra Mérida es herencia latina. Veinticinco años antes de nuestra era, el naciente imperio romano fundó la ciudad de Augusta Emerita, para ubicar en ella a los solados licenciados (eméritos) de algunas legiones que habían combatido en las guerras astur-cántabras (el nombre de Augusta, obviamente, se refiere al primer emperador romano, Octavio Augusto). Actualmente, esa Mérida original es la capital de la comunidad autónoma de Extremadura, y su nombre fue adoptado por dos ciudades americanas: la Mérida de Venezuela y la Mérida de México.

“Fundar Campus Mérida ha sido un gran acto de amor por la vida que elegimos vivir, una vida dedicada a la educación. Ha requerido trabajo, inteligencia, mucho valor y un poco de locura.”

Sergio Hinojos Herrera, Director de EBC Campus Mérida

Nacimos para descubrirnos en el talento y el emprendimiento

En el contexto de la expansión de la Escuela Bancaria y Comercial durante el siglo XXI, Campus Mérida es un paso más como proyecto educativo en el campo de los negocios, un paso que la consolida como institución que ofrece servicios y oportunidades ahí donde no lo había hecho antes. Campus Mérida responde a las necesidades de un país que crece y refleja a la EBC como empresa valiente que abre brecha con un servicio educativo especializado. Si la sociedad emeritense quiere la mejor educación, la EBC quiere estudiantes a la altura de su excelencia académica. Esta suma de voluntades explica la existencia de Campus Mérida.

Nacimos para descubrirnos en quienes buscan educación superior

Mérida quiere la mejor educación, la EBC quiere a los mejores estudiantes y a la mejor sociedad, aquella que valore y aproveche el prestigio de una institución de excelencia académica.

No llega cualquier institución, llega la EBC. No llega a cualquier parte, llega a Mérida, ciudad que mira el mundo desde valores profundamente enraizados, entre ellos la exigencia de ser y obtener lo mejor. Comienza, pues, el encuentro de dos mundos que no se conforman con cualquier realidad y que aspiran, por eso mismo, a que la excelencia educativa sea base del trabajo institucional, para el progreso de toda la comunidad

Generacion Fundadora

La firma de una generación


Firmamos para dar reconocimiento y validez; firmamos para expresar nuestra voluntad; firmamos para formalizar acuerdos y para adquirir obligaciones. Plasmamos nuestro autógrafo para adherirnos a proyectos, para consentir postulados o para validar decisiones.

Antes, en la Roma antigua, la manufirmatio era una ceremonia consistente en la lectura de un documento, su posterior extensión en la mesa del escribano y, por último, la colocación de las manos de los involucrados sobre el pergamino, con un juramento solemne en señal de aceptación (algo semejante a lo que todavía hoy hacemos cuando estrechamos nuestras diestras y decimos, fijando nuestras miradas: “trato hecho”).

¿Y cuál es el trato, qué es lo que acepta cada una de las partes? Por su parte, las estructuras directiva, docente y administrativa de la EBC cumplirán la misión de formar profesionales emprendedores que se distingan en el ámbito de las organizaciones por su saber, por su hacer y por su ser.

¿Y los estudiantes?


Ventana ha colocado en su portada las firmas de los alumnos fundadores de Campus Mérida, para reconocer en tales rúbricas un momento determinado en la historia de nuestra institución y para dar a esta primera generación la voz principal del orgullo y el compromiso de ser estudiantes para siempre, impulsores de progreso, honestos y socialmente responsables.

Generacion Fundadora