ESTUDIAR NEGOCIOS
EN UNA CIUDAD COMPACTA

Nuestro nuevo campus se localiza al suroeste de la zona metropolitana de Guadalajara, en el municipio de Zapopan, Jalisco, y se inscribe dentro de Distrito la Perla, un proyecto urbanístico que alienta el modelo de ciudad compacta o vertical, entendida ésta como un concepto alternativo al de ciudad dispersa, difusa u horizontal.

¿Y esto es bueno? ¡Por supuesto que lo es! ¡Más que bueno!

Mientras que la ciudad dispersa genera la segregación de sus habitantes e impide su interacción, la ciudad compacta congrega a los suyos y promueve su confluencia.

Esto, para los estudiantes, los profesores y los colaboradores de Campus Guadalajara significará la gran ventaja de diseñar sus actividades cotidianas en un entorno apacible, seguro y autosuficiente.

La ciudad compacta tiene como una de sus prioridades la reconstrucción del tejido social, o la creación de éste ahí donde no existe. Es la ciudad diseñada con la voluntad de propiciar el encuentro de actividades y el desarrollo de la vida comunitaria, así como de facilitar el aprovisionamiento de diferentes insumos y servicios. Además, Distrito La Perla, es decir, el proyecto general dentro del que se encuentra Campus Guadalajara, es congruente con las políticas y las estrategias de intensificación selectiva de usos de suelo del Municipio establecidas tras el último proceso de revisión de planes de desarrollo urbano en Zapopan. Estas directrices se han orientado hacia una propuesta técnica cuya premisa fundamental es la sustentabilidad y la eficiencia en el aprovechamiento del suelo y de los componentes de la plataforma urbana.

La ciudad compacta dentro de la que se inscribe Campus Guadalajara, se sitúa sobre un corredor relevante a escala metropolitana, el cual desempeña una función fundamental de apoyo a la movilidad, al proporcionar una de las rutas más eficientes de traslado entre el sur poniente y el centro del área metropolitana, a través de todo su recorrido y de sus interacciones con las vías principales.

Por otro lado, uno de los factores ambientales que están siendo vigilados con especial atención, es el hidrológico, dado que la cuenca del acuífero de Atemajac es una de las más importantes en la zona metropolitana de Guadalajara, y el Valle de Atemajac es un sitio determinante en la recarga de dicho acuífero. La vigilancia permanente, sin embargo, no será sólo de la sociedad y de las autoridades sino también y sobre todo de los impulsores del proyecto.

La Escuela Bancaria y Comercial sabrá dar vida a su Campus Guadalajara, pero no lo hará como convidado de piedra ni como beneficiario pasivo, sino como protagonista diligente que compartirá sus propias dinámicas de responsabilidad social con el entorno social, empresarial y comercial que lo cobija, a través de sus tres líneas de acción: cuidado y preservación del medioambiente, educación para el desarrollo y fortalecimiento de la vida institucional.