empresa familiar en peligro

Urge contar con universitarios
emprendedores y empáticos

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LUIS HERNÁNDEZ MARTÍNEZ*

La Ley Federal del Trabajo que hoy tenemos (un camello lleno de bolas, en vez del hermoso caballo prometido) arroja una luz tenue, casi imperceptible, sobre la vida y la obra de las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas, la mayoría de las cuales funciona por gestión familiar. El problema es que, a pesar de los esfuerzos legislativos, sindicales y empresariales, aún sigue encendida la alarma estridente que indica la ausencia de cambios estructurales pertinentes e innovadores que lleven a México hacia el crecimiento y la profesionalización de su mercado interno. Me refiero a la falta de competitividad, que será un lastre muy pesado durante el complicado tránsito de 2016 a 2017.

Sin embargo, la experiencia nos dice que de toda crisis surgen oportunidades. Una de ellas sería la de provocar mayor vinculación entre la empresa y la universidad. Es necesario, por ejemplo, que los alumnos de licenciatura y posgrados de la EBC vean en las mipyme la posibilidad de aplicar sus conocimientos. El estudiante debe internarse en este universo empresarial, que genera casi 98% de los empleos en México. Así, mediante la vinculación y la interacción con dicho mundo, descubrirá que ha sido formado para ser un profesional emprendedor capaz de crear empleos competitivos que mejoren la calidad de vida y garanticen mayor bienestar.

Si queremos un México próspero y competitivo, la generación de conocimiento y el desarrollo de la empresa ya no deben estar separados. Necesitamos que la universidad y la empresa trabajen en coordinación para incrementar el número de profesionales creativos.


Las mipyme mexicanas necesitan de los mejores talento para no morir.



En México, 70% de los nuevos negocios familiares no llega al tercer año de vida. En 53% de los casos, los familiares que tienen alguna responsabilidad gerencial no son evaluados ni compensados. A partir de semejantes cifras y en coincidencia con diversos estudios, la materialización de estrategias de vinculación empresa-universidad tendría que ser el detonante para diseñar cualquier programa de posgrado.

Hoy, las mipyme mexicanas necesitan contar con nuevas estrategias de negocio y con perfiles distintos para los nuevos puestos que la actual realidad de los negocios reclama. Las organizaciones empresariales, sobre todo las familiares, tienen la posibilidad de recibir a un perfil de egresado con habilidades directivas, con liderazgo, orientado al recurso humano, al entendimiento de las finanzas y la mercadotecnia que esté dispuesto a jugársela, en serio, como potencial empresario. Urgen, como nunca antes, personas capaces de crear nuevos modelos de negocio.

¿Cuenta con una estrategia clara, formalizada, actualizada y medible?

La empresa familiar gráfica

¿Sus procesos de negocio están formalizados y estarandizados (puede replicarlos en otra localidad)?

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¿Considera que sus procesos están controlados?

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*Abogado, periodista y administrador, miembro de la Barra Mexicana del Colegio de Abogados y de la Asociación de Abogados de Empresa. También es profesor de posgrados en Alta Dirección.