El mural
de la educación

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LUIS RÍOS MEDINA*

Las diversas acciones emprendidas por el colectivo que integra Nuestro Barrio en la Juárez, con miras a promover un sentido de orgullo por nuestro barrio, tienen como eje fundamental la difusión de su día a día y su historia. En esta ocasión, proponemos un nuevo recorrido por sus instituciones académicas a través de esta pieza artística: El mural de la educación, del artista plástico Luis Ríos Medina.

A través de un mural (instalado en la calle de Liverpool), se muestra la diversidad académica de la colonia Juárez. Dentro de él aparece una serie de figuras retóricas que aluden a la educación escolar, enmarcadas por dos rostros de perfi l (masculino y femenino), mientras el mapa de Nuestro Barrio en la Juárez toma el centro de la composición y se vuelve la frontera o, mejor dicho, el pasaje que conecta dos ámbitos de la educación: el humanista y el tecnológico.

Del lado humanista, los brazos que lanzan birretes representan el esfuerzo de los estudiantes y son, al mismo tiempo, las plantas alegóricas que brotan, crecen y florecen en la Juárez.

Algunos edificios emblemáticos sirven de campo de vuelo, tanto para los birretes como para las páginas que, al desprenderse de los libros, se transforman en pájaros que buscan nuevos horizontes. Al lado, una tríada de árboles frondosos representa la madurez de una sociedad que ha sabido integrar en su espacio la educación de las nuevas generaciones.

Hay, en el lado derecho, dos guiños, uno de ellos lanzado a todos aquellos que contemplen el mural (La creación del universo), y el otro enviado a la comunidad EBC: la figura del joven que estudia, perteneciente al logotipo inaugural de la institución creado por Manuel Toussaint y Ritter (en el original, está concentrado en la lectura de un libro, que es por sí mismo un océano de conocimientos inagotable; en nuestra paráfrasis, está concentrado en un mar semejante, aquel que puede navegar desde su computadora portátil).

Un horizonte que va del albor al ocaso, hace referencia a las jornadas de estudio en las que se entrelazan la teoría y la práctica (los engranes representan ideas y acciones). De la boca del rostro femenino surgen volutas o caracoles, a la manera de la escritura ideográfica náhuatl, representaciones de la palabra, la emanación espiritual, el canto, el discurso y la enseñanza que todo ello conlleva.

La construcción de la identidad de un grupo social conjuga distintos elementos que distinguen a una comunidad de otras, la dotan de sentido y la hacen única. Es a partir de estos rasgos que se contribuye a crear el discurso compartido en la memoria colectiva de sus integrantes, que se convierte en una fuente de significado y valor a partir de las experiencias individuales.

Cecilia Sandoval Macías


*Artista plástico y diseñador gráfico.