Cómo reaccionar
ante la crisis
Principios básicos
para la alta dirección

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ELEAZAR CLARA ALEJO*

Cuando, al hablar de economía, surge la palabra “crisis”, lo primero que hacemos es preocuparnos por cómo afectará nuestra situación personal o empresarial. Tal vez volvamos a escuchar en nuestra mente los miedos y las preocupaciones de los adultos que nos rodearon en nuestra niñez y sus conceptos sobre la economía, el gobierno y la escasez de recursos. Sabemos que de alguna manera la crisis nos alcanzará y tratamos de prepararnos para evitar o disminuir su impacto en nuestras finanzas. Sin embargo, la historia nos enseña que en medio de una gran crisis también existen grandes oportunidades, aunque sólo unos pocos son capaces de darse cuenta y aprovecharlas. Es entonces que lo extraordinario puede ocurrir.


De las crisis siempre han salido grandes oportunidades y avances en todo. Sólo se tiene que mirar hacia el futuro, pensando positivamente en su beneficio.



Cuando llega el momento de una crisis, en lugar de dejarnos llevar por ella podemos optar por beneficiarnos de ella.
Es aquí donde encuentro que estamos obligados a cambiar, a mirar con un enfoque diferente la situación para tratar de sacarle el mayor provecho, ya que no se trata simplemente de tener la corazonada sobre alguna circunstancia, sino además agregar elementos a través de la investigación y de la comprobación de hechos que puedan sustentar nuestra decisión a pesar de que la experiencia, la historia y los expertos nos digan que estamos equivocados.
Porque cambiar de enfoque, cambiar nuestra visión y tratar de ver lo que puede beneficiarios en lugar de enfocarnos en lo que estamos perdiendo, puede hacer la diferencia para nuestro negocio u organización.

Lo más difícil de este cambio es siempre gobernar nuestros pensamientos y nuestro carácter, para enfocar nuestras energías en encontrar una salida, ya que es un hábito de nuestra mente el volver una y otra vez a los caminos conocidos. Y si estamos acostumbrados a ese camino y nos reporta ganancias sin demasiado esfuerzo, su atractivo parece aun mayor.
De las crisis siempre han salido grandes oportunidades y avances en todo. Sólo se tiene que mirar hacia el futuro, pensando positivamente en su beneficio.
Aquí es donde entran en juego aquellos rasgos de los visionarios que los distinguen de todos los demás: mientras que la mayoría parece conforme y un tanto hipnotizada, los visionarios saben que las cosas constantemente están cambiando. También tienen una agudeza casi mística para encontrar formas diferentes de pensar y hacer las cosas, para observar todo desde un ángulo distinto y a la vez tremendamente simple.
Otro rasgo que distingue a los visionarios del resto de la gente, es el hábito de preguntarse por qué pasan las cosas, en lugar de reaccionar según lo que dictan sus emociones. Encontrar las causas de un fenómeno siempre nos llevará a las consecuencias.
Es importante mencionar que, para enfrentar una crisis y buscar una oportunidad en medio de ella, debemos ser objetivos y sustentar nuestras decisiones basándonos en hechos y no en creencias. Debemos tener muy claro cómo funcionan las cosas, saber con quién con- seguir la información que necesitamos para poder to- mar las decisiones, y también valorar las posibilidades de una forma sistemática, al darnos cuenta que nuestra decisión afectará el destino de nuestra organización y de muchas personas.
Cuando estamos en una crisis, es importante no olvidar los principios. En nuestra desesperación, podemos hacerlo y, entonces, descomponer aun más nuestra organización y nuestra vida. Si un visionario puede con- templar una oportunidad y llevarla a cabo contra toda posibilidad, ésta debe ser beneficiosa para la sociedad, o por lo menos no hacer daño a nadie. De ese modo, asegura su permanencia.

Para tener éxito en medio de una crisis, nuestra decisión asegura sus posibilidades cuando va acompañada de un alto propósito.
Cuando tenemos los elementos adecuados para to- mar una decisión, sustentándola con elementos objetivos, medibles y reales, debemos actuar en consecuencia y de acuerdo con nuestra convicción, nuestro pensamiento y nuestro sentimiento, aunque el mundo nos diga lo contrario...

Es esencial tener una visión más allá de las apariencias, para estar preparados en la toma de aquellas decisiones que beneficien nuestra vida y a nuestra organización. Siempre hay obstáculos para llevar a cabo una tarea, es cierto; pero al reconocerlos, podemos encontrar grandes oportunidades en medio de una crisis.

*Director General de SOLSER INFORMATION TECHNOLOGY empresa de desarrollo tecnológico y alumno de la Maestría en Alta Dirección de la EBC. 5