CAMPUS CIUDAD DE MÉXICO
SABER RESPIRAR EL TIEMPO, PERCIBIR SUS VIENTOS
Y ADELANTARSE A LOS CAMBIOS.

Mirarnos para conocernos, conocernos para entendernos, entendernos para reconocernos. Mirarnos en el presente con el ánimo de generar un estilo de vida basado en el concepto de comunidad, de progreso, de conocimiento, de honestidad y de compromisos colectivos.

Campus Ciudad de México es una prolongación de nuestros sentidos y nuestros pensamientos. Somos parte del entorno. Es necesario volver a la calle y mirarla de otra manera: como un espacio de conocimiento, convivencia y libertad.

No hablamos de un edificio sino de un conjunto de edificios ubicados en la zona cultural de la colonia Juárez. El objetivo es crear un escenario urbano donde se detone una nueva relación social y cultural entre los estudiantes y la sociedad que los alberga y los cobija.

Al vivirlo desde la vocación docente, desde la práctica administrativa o desde el desempeño estudiantil, Campus Ciudad de México se convertirá en la atmósfera idónea para la diversidad de nuestras respectivas responsabilidades: el cumplimiento de nuestra misión, a través de la excelencia educativa; el fortalecimiento de nuestro prestigio, mediante la calidad administrativa; y el aprovechamiento profundo de la enseñanza, con los mecanismos de la voluntad y los enseres de la inteligencia.

Para estar a la altura de los tiempos sin dejar de ser lo que es, la Escuela Bancaria y Comercial cuenta con un trazo definido: su Plan 2020, cuyos dos objetivos generales son, por un lado, el fortalecimiento de su prestigio, y por el otro la estabilidad y la continua expansión.

Pero cuando la Escuela Bancaria y Comercial habla de expansión educativa, está refiriéndose a múltiples acciones. Una de ellas es la de establecerse en aquellas ciudades donde la necesidad de educación superior de calidad es un requerimiento social, cultural, político e incluso económico (hoy, la EBC está en Pachuca, Tlalnepantla, Toluca, Querétaro, León, San Luis Potosí, Guadalajara, Tuxtla Gutiérrez, Mérida y Ciudad de México; muy pronto estará también en Aguascalientes). Otra acción, igualmente importante, es la de robustecer su presencia en los lugares donde la demanda de profesionales se vuelve mayor y notablemente diversa. Uno de esos lugares es la capital de la República.

Este texto es la narración breve de una historia de quince años, una historia de esfuerzos, convicciones, esperanzas, definiciones, logros y edificaciones, el relato de un sueño que hoy se hace realidad, la crónica de un proyecto que comenzó hace tres lustros con la construcción del edificio ubicado en Dinamarca 32 (que otorgó a nuestros programas de posgrado un espacio particular*) y cuyo episodio final es la inauguración de un nuevo edificio en Liverpool 54, sitio que funcionará como sede de nuestros programas de licenciatura en la Ciudad de México**.

A dichos inmuebles se suman la casa de Rectoría (Marsella 44)*** y la planta baja de Dinamarca 54, ocupada por las oficinas centrales del programa de Carreras Ejecutivas, para con tales sitios completar el conjunto llamado Campus Ciudad de México, que crea en la colonia Juárez un escenario urbano donde se busca detonar una nueva relación social y cultural entre los estudiantes y el barrio que los acoge.

Dicho de otra manera, Campus Ciudad de México es un círculo virtuoso donde el barrio hace vida estudiantil y los estudiantes se integran a la vida del barrio.

Sin embargo, conviene ser más específicos: más que un conjunto de edificios, Campus Ciudad de México es un laboratorio de vida; más que amplias escaleras, es una manera de subir acompañados; más que patios y pasillos iluminados, es un sendero que conduce a nuevos caminos; más que grandes ventanales, es el cristal a través del que nos mira el mundo; más que pizarrones y pantallas, es un espacio donde los corazones dejarán su huella; más que salones nuevos, es la suma de conocimiento inagotable; más que un recinto de estudio, es la casa de nuestros emprendedores; más que un circuito universitario, es presencia destacada en la zona de actividad financiera más importante del país; más que aprendizaje en negocios, Campus Ciudad de México es educación superior desde 1929.

El mirar hacia el futuro nunca ha sido una acción espontánea y natural del individuo, sino la consecuencia de un esfuerzo intelectual que concluye con una concepción determinada, tanto del mundo en general (el cosmos) como del tiempo y del espacio en particular (la historia). Porque la modernidad no es un estilo de vida, sino la conciencia del presente con el propósito de crear el futuro deseado. Tiempo y espacio son dimensiones que pueden engendrarse mediante la voluntad y la acción. Y en Campus Ciudad de México –al igual que en el resto de sus campus- la EBC está decidida y dispuesta a ir más allá de la contemplación o la interpretación de la realidad: la Escuela Bancaria y Comercial vive para modificar el mundo (para reinventarlo, si es necesario) a través de su misión y con sus Principios Institucionales.

Llevados de la mano por este espíritu de restauración, renovación, estreno, fundación y comienzo, caminamos hacia 2020 con una de nuestras convicciones permanentes: Saber respirar el tiempo, percibir sus vientos y adelantarse a los cambios, es sin duda el mejor de los negocios y la mejor manera de estar aquí y ahora, con todo el corazón y con toda nuestra voluntad.

Creemos, a propósito, que es momento de dedicar aquí un espacio a reflexionar sobre la experiencia vivida por un porcentaje importante de nuestra comunidad en la Ciudad de México, que está viviendo el adiós a un edificio emblemático de nuestra institución: Campus Reforma. Todos aquellos que estudiamos, trabajamos o impartimos clases en dicho campus mantendremos en nuestro corazón el recuerdo del lugar físico en el que se formó nuestro afecto por la EBC, por supuesto. Y con la conciencia de ese hecho, sabemos que algo semejante sucederá con las nuevas generaciones, que harán suyo Campus Ciudad de México, porque el cariño que se tiene a la familia y a los amigos se mezcla siempre con el recuerdo del lugar en el que se siembra, se cultiva y se cosecha ese mismo sentimiento.

Al revisar y conocer nuestra historia, podemos entender con mucha claridad los tiempos de cambio que estamos viviendo. El cambio, como ya hemos dicho, es parte de la naturaleza de las cosas. Lo nuevo es la conciencia del cambio, pues ella ayuda a adaptarnos a los escenarios inéditos y a enfrentar con creatividad lo desconocido.

En cuanto al edificio nuevo (Liverpool 54), anunciamos con orgullo y con alegría que será una de las instalaciones más completas, más cómodas y mejor equipadas de la Ciudad de México, para con él seguir ofreciendo educación superior de calidad.

Para garantizar la buena conducción de este proyecto, la Rectoría ha designado como Director de Campus Ciudad de México al maestro Luis Gerardo García Vázquez, cuya responsabilidad anterior fue dirigir la División de Escuela de Graduados. Hoy asume la titularidad de Campus Ciudad de México en compañía y con el apoyo de un equipo administrativo decidido a enfrentar este nuevo reto profesional, con el compromiso manifiesto de mantener en la capital de la República nuestra misión institucional: formar profesionales emprendedores que se distingan en el ámbito de las organizaciones por su saber, por su hacer y por su ser.


*Conviene recordar que la edificación de la Escuela de Graduados (Dinamarca 54) obtuvo el reconocimiento inmediato de la comunidad académica y de los mismos vecinos de la colonia Juárez, así como de autoridades en materia arquitectónica, al recibir una mención en la categoría Educación de la Octava Bienal de Arquitectura Mexicana.
**El predio de Liverpool 54 tiene su propia historia: fue en 1994 cuando la EBC inauguró ahí su segundo plantel, y a lo largo de dos décadas este espacio albergó, en distintos momentos, a lo que fue el Instituto de Enseñanza Abierta de la misma Bancaria, a algunas licenciaturas y al Bachillerato Internacional. A partir de 2005, el edificio fue remodelado para convertirse en 2007 y durante los siguientes diez años en área corporativa y de Rectoría.
***Esta casa se inscribe dentro del concepto de restauración de patrimonio cultural.