El orgullo de ser EX-EBC
TESTIMONIO 1
“La vida no sólo ésta compuesta de trabajo, sino también de elegancia y bien decir, así como lo amplio del mundo, donde hay para todos y todos tenemos acceso a él”. Es precisamente con esta frase como el C.P. José Luis Ortiz Figueroa, generación 1963-1968, recuerda a uno de sus tres mejores profesores a quienes les debe el mayor agradecimiento: Gracias RODRIGO VALLO OROZCO.
“Lo que tengo y lo que soy se lo debo a mi querida escuela” y hoy puedo expresar que gracias a los catedráticos como CRISTINA ROA, Maestra de Filosofía, para mí la mejor maestra que he tenido no sólo en la EBC, sino en todas las escuelas y FERNANDO PÉREZ CORREA, Derecho Administrativo, me han enseñado la sabiduría de la vida,
TESTIMONIO 2
Francisco Cervera Cetina forma parte del prestigio de esta Institución como ExEBC de la generación 1967-1972 y más aún como catedrático reconocido en el mercado financiero. Su mayor orgullo de ser egresado es: “Pertenecer a una élite de profesionistas reconocidos por su preparación, competencia y prestigio, basado en los valores que me inculcó la EBC”.
Muchos fueron los maestros que dejaron huella en él pero si a alguien tiene que agradecer en especial es a Don Alejandro Prieto Llorente. “Mis maestros, todos especialistas en las materias que impartían. Con solamente entrar a sus cátedras pagaba cualquier precio. Podían no tener grandes dotes didácticas, pero sabían mucho de mi carrera; era, es y seguirá siendo una gran experiencia”.
Hoy agradece públicamente a:
Mtro. Carrillo Zalce
Don Miguel Gusiñe
Mtro. García Malo
Mtro. Ruiz de Velasco
Mtro. Garcia Rosado
Mtro. Molina Rizo. Mtro. Alvarado
TESTIMONIO
3
La EBC, su Álma Máter desde la vocacional ha sido la base de su formación profesional para la C.P. Gloria Emma Rodríguez Villela: “Es donde ingresé con mucha ilusión, siendo muy joven a recibir los conocimientos para ser Contador Público, los recibí y con creces, tuve muy buenos maestros, casi todos, el ambiente de la escuela me gustó, había disciplina y libertad”.
Nunca pensó haber estudiado otra carrera, se fue identificando con los maestros y con la carrera. Asegura que el haber tenido buenos profesores que compartieron sus conocimientos con ella la orillaron a dar clases en la Licenciatura en Contaduría en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. El momento más significativo de estudiante, generación 1972-1976 es “cuando sacaba buenas calificaciones y me incluían en el cuadro de honor, lo que fue frecuente”.
Recibió el premio al mérito de la generación, “ en los siguientes no me lo dieron porque no repetía, fui siempre el segundo lugar de mi generación, lo que me motivaba a seguir obteniendo buen promedio. Las charlas y descansos con mis compañeros, eran amenos y divertidos. Las clases me gustaban y el estar en la escuela, el ambiente era sano”. ¿Quiénes fueron los maestros que le dejaron huella? Miguel Vega, maestro de Contabilidad de 1o. de vocacional, a quien admiro y agradezco haberme explicado la Contabilidad de una forma si no fácil, que la comprendiera, porque es la base de toda la carrera.
“Hubo muchos buenos maestros: María Eugenia Jimeno de López Aguado, Ignacio Carrillo Salce y su hijo Ignacio Carrillo Prieto, Valdelamar, por supuesto que los maestros Alejandro Prieto Llorente y Raúl Niño Alvarez, Vicente Calderón, Crispín Escalante, Eugenio Briz Canafani, Pérez Tapia, Alfonso Ferreira, Luis Moirón, Javier Prieto Sierra, Omar Odriosola, Migel Gussinyé y muchos más que me acuerdo de ellos y ellas pero no de su nombre, hace 39 años que entré a la escuela y la memoria no es la misma que en esa época.